Facebook LinkedIn Mail Twitter WhatsApp

San José ó, en el idioma de la región, Sant Josep de Sa Talaia, es un municipio grande en la parte suroeste de la isla Ibiza. De los cinco municipios de la isla San José es probablemente la que más ha cambiado a consecuencia del turismo. La presencia del aeropuerto y de 84 kilómetros de costa con por lo menos dieciséis calas y playas, ha causado una avalancha de turistas que busquen sol y playa.

El municipio San José tiene muchos pueblos, algunos pequeños, otros algo más grandes. Juntos tienen 25.000 habitantes empadronados. Sant Josep de Sa Talaia, Sant Jordi de Ses Salines, Sant Francesc de S'Estany, Es Cubells, Sant Agustì d'Es Vedrà y Cala de Bou son los pueblos más importantes y aunque no tienen edificios espectaculares, merecen una visita por su ambiente.

Esta parte de la isla ya estaba habitada hace muchos siglos. Se pueden visitar los restos del asentamiento Fenicio Sa Caleta en el pueblo púnica-romana Ses Païsses de Cala d’Hort. En este lugar se vivió del siglo V antes de Cristo hasta el siglo VI después de Cristo.

Si miramos al paisaje San José tiene de todo. En el interior se encuentran colinas con pinos, algarrobos y higueras, en el sur hay salinas grandes y toda la costa es un conjunto de playas paraisicas, calas rocosas, islotes, islas y cabos con torres vigía. También la montaña más alta de la isla, Sa Talaia con sus 475 metros, está en el municipio de San José. A pesar de la presencia de muchos turistas, sigue siendo posible encontrar sitios vírgenes con vistas inolvidables.

Cala Tarida

Aunque el municipio San José tiene multitud de calas y playas, hay algunos que destacan. Cala Tarida está situada en la costa oeste, por debajo de la más conocida Cala Conta, no muy lejos de San Antonio y con todo tipo de servicios. Hay hoteles cerca, y también restaurantes, bares y chiringuitos. La cala tiene una playa de arena fina y pocas piedras donde es fácil pasar un buen rato, aunque en verano hay mucha gente. Pero cerca se encuentran calas más pequeñas y tranquilas, donde puedes llegar caminando. Al igual que en todas las calas al oeste de la isla, se disfruta de atardeceres muy bonitas.

Cala d’Hort

La Cala d’Hort es una de las muchas playas de arena en la costa oeste de Ibiza. Con una diferencia grande: desde esta cala tienes vistas espectaculares Es Vedra, una isla rocosa en el mar. Hay personas que solo visitan esta cala para sacar fotos pero también es posible hacer una excursión en barco alrededor del islote.

Cala Conta

Cala Conta es más conocido hoy en día por su nombre Catalan: Cala Compte. Es una de las calas más conocidas de la costa oeste porque está rodeada de naturaleza pura: rocas en los cabos y varias islas en el mar como Escull de Ses Punxes y la Illa des Bosc. Bañar en aguas cristalinas es siempre una atracción y eso se nota en verano: la playa se llena totalmente. Pero quien puede evitar julio y agosto encontrará una playa de arena fina, con atardeceres y vistas preciosas y con muchos restaurantes.

Cala Jondal

Cala Jondal se sitúa en la costa sur, al oeste de las salinas. Al contrario de muchas otras playas de Ibiza, Cala Jondal tiene una playa de piedras redondas, limados por las olas del mar. Este hecho tiene la ventaja que el turismo masificado ha elegido otras playas. La Cala Jondal destaca por sus buenos restaurantes que atraen a un público de gastrónomos y por sus aguas protegidas por lenguas de tierra largas en los dos lados

Cala Vadella

Muy popular es Cala Vadella, una bahía de poca profundidad en la costa oeste semi-cerrada por rocas. La construcción de edificios turísticos ha llegado hasta el borde del mar y porque la cala no es muy grande, esto puede causar que hay demasiada gente en verano. Pero en diez de los doce meses aquí se puede disfrutar de una comida y una tapita al lado de una playa bonita, con atardeceres preciosas y todos los servicios pensables.